Cuando el destino nos alcance

Ubicada en el año 2022, la película presenta una distopía. La ciudad de Nueva York está habitada por más de 40.000.000 de habitantes, radical y físicamente separada entre una minoría que vive cómodamente y una mayoría hacinada en calles y edificios donde malvive con agua en garrafas y dos variedades de un producto comestible, soylent rojo y soylent amarillo que son la única fuente de alimentación de la mayor parte de la población. En el filme, la carestía generalizada es el resultado del agotamiento de recursos naturales, la degradación ambiental extrema y la sobrepoblación. No obstante, a pesar del ambiente desolador, sobrevive una pequeña élite que mantiene el control político y económico y puede acceder a ciertos lujos como verduras y trozos de carne.

Robert Thorn (Charlton Heston) vive con su amigo Sol Roth (Edward G. Robinson) quien sólo rememora el pasado, cuando el planeta era más habitable. Thorn, policía de Nueva York, se ve involucrado en la resolución del caso del asesinato de uno de los principales accionistas de Soylent, que ha muerto golpeado en su casa. Soylent verde es el nuevo producto alimenticio sacado al mercado que anuncian se produce con plancton de todos los océanos.

El seguimiento de las pistas se vuelve difícil entre una trama que elimina toda posible búsqueda de la verdad y un ambiente espeso y desesperanzado que hace más y más asfixiante el desarrollo de la película.

Sol Roth decide suicidarse en un sitio llamado El Hogar, el cual recrea el mundo como era en su época de juventud mientras muere y sólo acierta a decir a Thorn que siga su cuerpo como pista antes de desaparecer. El seguimiento de su cadáver ofrece a Thorn el destino real de todos los cuerpos, que no es otro que acabar procesados en Soylent verde para ser parte de dicho preparado alimenticio, el final de la película sólo evidencia esa situación sin poder ofrecer ninguna solución a lo que ya se ha generado.

La película ofrece una visión apocalíptica sobre la degradación ambiental y sobre la superpoblación que afecta a todo el planeta, al grado de comerse a los muertos.

Actividades:

1.Utopía, distopía. Más que una utopía-un futuro mejor-, la película es una distopía, un futuro peor, como las conocidas novelas 1984, de George Orwell, o Un mundo feliz de Aldous Huxley.

a) ¿Qué es más razonable y esperable, un futuro utópico o un futuro distópico? Utópico, ya que la película exajera demasiado.

b) ¿Existe alguna otra posibilidad?Existen infinitas posibilidades.

2.Hambre en el mundo. También en un futuro se proyectan hambrunas colectivas en el mundo. Se puede tener en cuenta que con los alimentos superfluos que se consmuen en el mundo rico se podría alimentar al mundo pobre.

a) ¿El hambre en el mundo es una cuestión de falta de recursos o de mala distribución de los recursos existentes?Mala distribución de los recursos exitentes.

b) ¿Qué futuro pueden tener los alimentos transgénicos en la alimentación? Tienen un gran futuro ya que de este modo incrementa la producción.

3.Justicia social. Tal y como se està viendo en los primeros minutos de la película, también para el futuro se prevén las diferencias sociales: los más desfavorecidos incluso llegan a vivir en coches destartalados como sus únicas moradas; y los privilegiados, en lujosos apartamentos con todas las comodidades.

  • ¿La corrección de la desigualdad injustas es una cuestión científica o una cuestión política y social?Es una cuestión política y social.

Andrea Serantes e Andrea Pérez 1º de Bac C

 

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