La restricción calórica protege los cromosomas

Que la restricción calórica –vulgo, dieta- es beneficiosa para la salud ya se sabía. Y, al menos en ratones, está demostrado. Pero el porqué de este efecto beneficioso no estaba tan claramente explicado. Un trabajo liderado por María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), publicado en PLOS One arroja luz sobre el proceso.

María Blasco, directora del CNIO

Paula Calvo Rey

Suevia Camba Calvo

Valeria Camba Fernandez

Abel Carbajal Saborido

 

Opinión personal: Nos parece que es un descubrimiento interesante. Poca gente tiene el conocimiento o se molesta en averiguar este tipo de cosas.

Siendo Blasco la directora del ensayo, la solución era fácil de adivinar: la causa, también de que los ratones que ingieren un 40% menos de calorías que sus congéneres tengan menos cáncer y vivan más, está en los telómeros, la parte del ADN que queda en los extremos de los cromosomas y que se va acortando en cada división celular. Estas estructuras, de las que Blasco es una investigadora tenaz, están relacionados con el envejecimiento y el cáncer (a más cortos, antes aparece), y ahora parece que la culpa de su deterioro no es solo el tiempo: también lo es la digestión.

En el ensayo, los investigadores partieron de animales jóvenes (tres meses de vida), y los siguieron a lo largo de toda su vida. Se compararon con otros congéneres que hacían su misma vida con una diferencia: comían un 40% de calorías menos. “Vemos que los ratones sometidos a una restricción calórica presentan una velocidad de acortamiento de los telómeros menor respecto a los que han sido alimentados con una dieta normal. Estos ratones presentan, por consiguiente, telómeros más largos en la edad adulta, así como una menor incidencia de aberraciones cromosómicas”, ha dicho Blasco en una nota del CNIO.

El efecto sobre la supervivencia es grande: un 20% más de media, lo que Blasco relaciona con sus trabajos anteriores que indican que con telómeros largos se tiene menos cáncer.

Como todos estos estudios en animales, su trasposición a humanos no es inmediata. Pero “más de 10.000 personas en todo el mundo se someten a una restricción calórica de forma controlada, por lo que el seguimiento de estos individuos será determinante para conocer el efecto de este tipo de dietas”, indica el CNIO.

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