LAS EPIDEMIAS

 

LAS EPIDEMIAS  

 

¿QUÉ SON LAS EPIDEMIAS?

Una epidemia es una enfermedad, también conocida como brote o brote epidémico, que ataca a un gran número de personas o de animales en un mismo lugar y durante un mismo período de tiempo.

En caso de que la epidemia se desenvolviera en varias regiones geográficas extensas de diversos continentes o incluso de todo el mundo se denominaría como pandemia. Estas se han producido a lo largo de la historia, generalmente, a intervalos de entre 10 y 50 años. En el siglo XX, según señala la OMS, se produjeron tres grandes pandemias: la de 1918, que provocó unos 40 millones de muertes, la de 1957, en la que murieron más de dos millones de personas, y la de 1968, con cerca de un millón de víctimas

Así mismo si una epidemia permanece en un mismo lugar a lo largo del tiempo pasaría a llamarse endemia.

 

 

Ciclos y olas:

Las epidemias frecuentemente ocurren en ciclos u oleadas con una fase de auge rápido y una abrupta caída, un cierto período de actividad baja y de nuevo un auge y caída. La gripe es un ejemplo perfecto de una epidemia cíclica, con un concreto ciclo anual o estacional. Además estas pueden desarrollarse en una o más olas, como fue el caso de la gripe española en 1918-1919.

 

Desarrollo:

Una epidemia también puede surgir sin una endemia previa, por ejemplo a raíz de un accidente que provoca la liberación de un vector patógeno en un entorno donde anteriormente era inexistente. En estos casos la enfermedad se convierte rápidamente en una epidemia.

 

Tratamiento y prevención:

Entre los medios de lucha contra las epidemias figuran:

-Prevención del contagio, que pasa históricamente por el aislamiento de los pacientes (cuarentena).

-Separación de hombres y animales en el caso de las enfermedades transmitidas por animales (gripe, gripe aviar)

– La máscara de respiración y guantes desechables contra las enfermedades que se transmiten por el aire,el preservativo para el Sida

-La vacunación de sujetos sanos.

– La búsqueda de tratamiento de fondo.

– El almacenamiento preventivo de vacunas y de tratamientos por los Estados.

 

Las pandemias más letales de la historia fueron:

-La Viruela

-El Sarampión

-La Gripe Española

La Peste Negra o bubónica, de la se culpó a los judíos por supuestamente haber envenenado   los pozos.

-El VIH

-La Plaga de Justiniano

-La Tercera Pandemia

-El Tifus

-El Cólera

-La Gripe de HongkongLa intensificación de las actividades de vacunación ha influido de forma decisiva en la reducción de las muertes por sarampión. Se estima que entre 2000 y 2017 la vacuna contra el sarampión evitó 21,1 millones de muertes. A nivel mundial, las defunciones por sarampión han descendido un 80%, pasando de 545 000 en el año 2000 a 110 000 en 2017.

-La Lepra

LAS EPIDEMIAS EN LOS DIFERENTES CONTINENTES:

 

-EUROPA:

A lo largo de la historia ha habido epidemias tan importantes como la peste bubónica, que esquilmó la población de la Edad Media, el cólera o la sífilis, que afectó al 15% de la población europea en el siglo XX.

La peste de Atenas. Fue la plaga más devastadora del mundo griego y fue documentada con detalle por el historiador Tucídides. Aquella peste – en la antigüedad todas las plagas se llamaban pestes – llegó desde Etiopía y según investigaciones actuales, pudo tratarse de fiebres tifoideas. Una de sus primeras víctimas fue el gran Pericles y en total pudo afectar a unas 50.000 personas, aunque algunos historiadores hablan de 300.000.

Peste Antonina: Como Grecia, Roma también tuvo su gran plaga en el siglo II, en tiempos de Marco Aurelio, que fue además una de sus insignes víctimas. La peste antonina – llamada así por el propio emperador, que pertenecía a la familia de los antoninos – fue devastadora en la capital, Roma, y se extendió por toda Italia llegando incluso a las Galias. Entre otros síntomas, la peste causaba ardor en los ojos y en la boca, sed y abrasamiento interior, fetidez en el aliento, piel enrojecida, tos violenta, gangrenas, delirios y muerte a los nueve días.

Peste bubónica o peste negra: La gran epidemia de la Edad Media fue la peste negra, que asoló todo el continente europeo desde mediados del siglo XIV. La epidemia pudo llegar de la India y lo habría hecho a través de los comerciantes italianos que mantenían relaciones mercantiles con el continente asiático. La letalidad de la peste fue terrible, en algunas zonas alcanzó a los dos tercios de la población y generó una gran despoblación que afectó principalmente al campo, que quedó vacío mientras las ciudades empezaban a llenarse.

El cólera: Esta epidemia de origen asiático llegó a Europa en 1830 y causó 30.000 muertes en Londres en menos de dos décadas, hasta que el doctor John Snow descubrió que todas ellas tenían en común el agua del pozo de Broad Street. La llegada del cólera a España fue aún más devastador y los dos primeros brotes en 1843 y 1854 causaron más de 300.000 muertos. A partir del siglo XX esta enfermedad se trasladó a Asia y África, donde continúa en activo.

El escorbuto: Esta enfermedad era endémica en los viajes transoceánicos y también en los países del Norte durante la Edad Media, de donde viene su nombre. El escorbuto acompañó a los marineros españoles y portugueses durante años, sufriéndola en sus viajes marinos tan ilustres como Vasco de Gama y Magallanes. Hasta mediados del siglo XVIII no se relacionó con la falta de vitamina C provocada por la carencia de frutas y verduras frescas en la dieta.

La sífilis: Sus primeras referencias se remontan al Renacimiento y el organismo que la causa es el Treponema pallidum. La sífilis es una enfermedad exclusiva del hombre que llegó a Europa procedente de América. Probablemente se propagó por Europa tras el sitio de Nápoles en 1495. Fue contagiada por los españoles a las prostitutas italianas y tras aquello, se propagó por toda Europa como un estigma que se contagiaba con los placeres carnales. A comienzos del siglo XX, el 15% de la población europea la padecía, entre ellos Beethoven, Oscar Wilde, Colón, Baudelaire, Van Gogh, Nietzsche, James Joyce o Hitler.

La polio: La poliomielitis se conoce desde hace tres milenios, aunque su vacuna tenga poco más de medio siglo y hasta entonces se haya mostrado con persistencia en todos los continentes, sin distinción entre pobres y ricos. De hecho algunas de las epidemias más importantes se dieron en países como Suecia o Estados Unidos, siendo conocida la que se desarrolló en Nueva York en los años veinte y que contagiaría al presidente Franklin Roosevelt.

El sida: Comenzó oficialmente en junio de 1981 cuando se atribuyó a cinco casos de neumonía en Los Angeles y a otros casos de sarcoma de kaposi. La mayoría de los pacientes eran hombres homosexuales y sexualmente activos, muchos de los cuales sufrían otras enfermedades crónicas. En 1982 la enfermedad fue bautizada con el nombre de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).

El sarampión: El sarampión es una enfermedad muy contagiosa y grave causada por un virus. Antes de que la vacuna se introdujera en 1963 y se generalizará su uso, cada 2-3 años se registraban importantes epidemias de sarampión que llegaban a causar cerca de dos millones de muertes al año. El sarampión es causado por un virus de la familia de los paramixovirus y normalmente se suele transmitir a través del contacto directo y del aire. El virus infecta el tracto respiratorio y se extiende al resto del organismo. Se trata de una enfermedad humana que no afecta a los animales.

Casos de sarampión en el año 2018:

  • 82·596 casos en 47 de los 53 países de la región.
  • 61 % de los casos necesitaron hospitalización y 72 fallecidos.
  • Son las cifras más abultadas de la últLa intensificación de las actividades de vacunación ha influido de forma decisiva en la reducción de las muertes por sarampión. Se estima que entre 2000 y 2017 la vacuna contra el sarampión evitó 21,1 millones de muertes. A nivel mundial, las defunciones por sarampión han descendido un 80%, pasando de 545 000 en el año 2000 a 110 000 en 2017.ima década: 3 veces más casos que en 2017 y 15 veces más que en 2016.

Se calcula que en 2017 murieron 110 000 personas por esta causa, la mayoría de ellas menores de 5 años y a pesar de existir vacunas seguras y eficaces.

 

 

 

-AMÉRICA:

La pandemia de gripe A H1N1 puso en evidencia la fragilidad de los dispositivos estatales y sociales para combatir una enfermedad en toda América Latina, a esto se le suman las epidemias del dengue en Argentina, la fiebre amarilla en Brasil etc., que también evidenciaron las inconsistencias en cada uno de los países del subcontinente. La historia de la enfermedad de América Latina ha comprobado que frente a momentos de crisis como las epidemias, generadas por microorganismos, las sociedades y los Estados en sus diferentes niveles tienden y tendieron a ser rebasados por los diferentes flagelos evidenciando la incapacidad para enfrentarlas.

Fiebre amarilla: Si los españoles llevaron a América la viruela, sucumbieron allí con frecuencia de fiebre amarilla. Con frecuencia se producían brotes en los meses de verano, desaparecía durante las estaciones frescas y reaparecía con toda su fuerza al verano siguiente, aunque los que ya habían sido contagiados eran mucho más resistentes a cogerla de nuevo. La enfermedad no brotó sólo en la época de la conquista, sino que se extendió hasta el siglo XIX.

La viruela: Introducida por los conquistadores españoles en América, la viruela funcionó en el nuevo continente como una auténtica plaga y fue un aliado esencial de Hernán Cortés en la caída de Tenochtitlán. SeLa intensificación de las actividades de vacunación ha influido de forma decisiva en la reducción de las muertes por sarampión. Se estima que entre 2000 y 2017 la vacuna contra el sarampión evitó 21,1 millones de muertes. A nivel mundial, las defunciones por sarampión han descendido un 80%, pasando de 545 000 en el año 2000 a 110 000 en 2017. cree que tras la conquista, la viruela pudo esquilmar hasta a un tercio de la población indígena de América. En 1796, se encontraría una vacuna para la viruela.

 

-ÁFRICA:   

África se considera uno de los continentes más afectados de las epidemias ya que  las cinco enfermedades más letales del África negra acaban con la vida de más de 3,5 millones.

 

Ébola: es una enfermedad infecciosa muy grave que afecta a los seres humanos, se detectó por primera vez en algunas regiones de África. La enfermedad que produce es una fiebre hemorrágica viral de la misma categoría que la fiebre de Marburg, la fiebre de Lassa y la fiebre del dengue. Es el patógeno causante de la enfermedad del Ébola.

 

El VIH-sida:es uno de los principales problemas de salud pública y causa de muerte. Aunque el África subsahariana está habitada por alrededor del 12% de la población mundial, se estima que más del 67% de las personas que vivían con VIH en el mundo en 2007 residían en África subsahariana y que el 72% de las muertes relacionadas con el sida en el mundo en 2007 ocurrieron en África subsahariana.

Enfermedades respiratorias de vías bajas: Son la primera causa de muerte en el mundo y la segunda en África, donde el difícil acceso a antibióticos y el habitual contagio de este tipo de enfermedades (bronquitis, neumonía) supone tratamientos difíciles de llevar a cabo en muchas circunstancias y de rápida propagación. En el África subsahariana son responsables de más de 1,1 millones de muertes por año: tres veces más que los decesos de todos los países desarrollados por año.

Diarrea: La diarrea está lejos de las sesenta primeras causas de muerte en los países occidentales, pero, en África, se encuentra en tercer puesto, vinculada a los problemas enquistados entre los países más pobres del mundo: deshidratación, mala calidad del agua, hambrunas y malnutrición…

La malaria: más del medio millón de muertes de malaria al año en el África subsahariana (en el norte se considera erradicada, igual que en los países desarrollados, si bien en los últimos años ha habido alertas de retorno) el 75 % de los fallecidos son niños. Se transmite mediante parásitos (Plasmodium) que transportan los mosquitos, de modo similar al contagio de la tripanosomiasis o enfermedad del sueño a través de las moscas tse-tsé.

Meningitis o tuberculosis:  en este caso citemos dos enfermedades a la vez, no significa que, en sí mismas, cualquiera de ellas no resulte un verdadero peligro para los ciudadanos africanos. La realidad es que, tanto la meningitis (infección vírica/bacteriana que inflama las meninges) como la tuberculosis (infección bacteriana que afecta a los pulmones y puede contagiar otros órganos) suman, en África, más de medio millón de muertes cada año. Ambas están controladas y casi erradicadas en los países desarrollados, pero son un grave peligro en el sur del continente africano.

 

Peste justiniana: El emperador Justiniano también padeció una terrible plaga que pudo originarse en Egipto, según la describe Procopio y que comenzaba por una fiebre súbita, seguida de hinchazones en las axilas, los muslos y detrás de las orejas. La peste justiniana, mezcla de varias plagas como la peste bubónica y quizás la viruela o el cólera, fue terriblemente letal, mató a más de 600.000 personas, a razón de unas 10.000 al día.

-ASIA:

 

El continente asiático vive en un peligro constante de epidemias, debido a la gran cantidad de fenómenos,como terremotos o tsunamis; que dejan las aguas contaminadas.

 

Neumonía Asiática: La última gran epidemia en Asia surgió a mediados del mes de marzo de 2003, cuando saltaron las primeras alarmas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzaba una alerta mundial advirtiendo sobre un contagioso tipo de neumonía detectado en Asia. Desde entonces, los científicos comenzaron a trabajar contrarreloj para identificar al virus causante de esta plaga extremadamente contagiosa.

El virus, que se mostraba inmune a los antibióticos tradicionales, comenzó a propagarse en la región de Cantón, al sur de China, en los territorios cercanos a Hong Kong.

Fiebre Amarilla: En marzo del 2016 se registraron los primeros casos de fibra amarilla en Asia, los cuales fueron importados a China desde Angola, mientras el resto del mundo se veía afectado por el Zika.

Esta epidemia, que causó cerca de 360 muertes y 3800 afectados en Asia, era natural de las zonas de África y Sudamérica, a donde había sido transmitida por los esclavos.

Al contrario que otras epidemias, como el Ébola o el Zika, esta contaba con una vacuna; pero por como se produció no existían dosis suficientes.

El ébola de los cerdos:  Esta enfermedad, conocida coloquialmente como el ébola de los cerdos, surgió en Agosto del año 2019 en una región de de la provincia de Laoning (al norte de China). Dos semanas después se informaba del segundo caso en la provincia central de Henan, a más de 2.000 kilómetros al oeste. Desde entonces se ha extendido por todo el país y cruzado a Vietnam, Camboya, Corea del Norte, Mongolia o Hong Kong.

Esta epidemia roza el 100% de mortalidad en los cerdos, que sucumben por las hemorragias internas, pero no tiene efecto en los humanos.  La ausencia de vacuna y tratamiento empujaó al sacrificio indiscriminado de estos animales en Asia, provocando un apocalipsis porcino (curiosamente en el año chino del cerdo).

Virus de la influencia aviar: Los casos de infecciones en humanos por el virus de la influenza aviar A(H7N9) de linaje asiático se reportaron por primera vez en China, en marzo del 2013. Desde entonces, se han reportado epidemias anuales de infecciones esporádicas en humanos por los virus H7N9 de origen asiático en China. China está actualmente atravesando su 6ª epidemia de infecciones por el virus H7N9 de origen asiático en humanos. Desde el 1 de octubre del 2017, solo se reportaron 3 casos de infecciones en humanos.


-OCEANÍA:

 

En 1997 en Australia, una enfermedad desconocida causó la muerte de varios equinos y humanos; la causa de la epidemia era un vi-rus de la familia Paramyxoviridae, transmitido por murciélagos frugívoros fue bautizada como enfermedad de Marbourgh. En abril de 1999, apareció una epidemia de una desconocida enfermedad que afectaba los cerdos en la península de Malasia, se extendió, en 2001, en India y Bangladesh; en sus inicios se pensó que se trataba de una enfermedad conocida como encefalitis japonesa; posteriormente se pudo comprobar que se trataba de un virus similar al que se había presentado en Australia.

ANDREA CASTRO BARRIO                                                  BLANCA MARTÍNEZ CAMPOS

IMANE AFFANE                                                                      CARMEN ABOY REBOREDO

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