Alzheimer

 

 ALZHEIMER

La enfermedad de Alzheimer (EA) es la forma más común de demencia entre las personas mayores. La demencia es un trastorno cerebral que afecta gravemente la capacidad de una persona de llevar a cabo sus actividades diarias.

 

Esta enfermedad fue descrita por el doctor alemán Alois Alzheimer, quien diagnosticó la enfermedad por primera vez a una mujer de 51 años llamada Augusta D en 1906.  Augusta D presentaba síntomas como: delirio, pérdida de memoria, paranoia y desorientación, entre otros. El doctor, tras la muerte de Augusta, estudió el cerebro y descubrió una considerable atrofia del córtex, cúmulos de proteínas, arteriosclerosis y la aparición de ovillos neurofibrilares en el interior del citoplasma de las neuronas. Enfermedad que, tras años de estudio, se ha convertido en la principal, aunque no la única, causa de demencia. 

 

El Alzheimer comienza lentamente. Primero afecta las partes del cerebro que controlan el pensamiento, la memoria y el lenguaje. Estan personas pueden tener dificultades para recordar cosas que ocurrieron recientemente o los nombres de personas que conocen.

Con el tiempo, los síntomas del Alzheimer empeoran. Las personas pueden no reconocer a sus familiares. Pueden tener dificultades para hablar, leer o escribir. Pueden olvidar cómo cepillarse los dientes o peinarse el cabello. Más adelante, pueden volverse ansiosos o agresivos o deambular lejos de su casa. Finalmente, necesitan cuidados totales. Esto puede ser muy estresante para los familiares que deben encargarse de sus cuidados.

El Alzheimer suele comenzar después de los 60 años. El riesgo aumenta a medida que la persona envejece. El riesgo es mayor si hay personas en la familia que tuvieron la enfermedad.

Ningún tratamiento puede detener la enfermedad. Sin embargo, algunos fármacos pueden ayudar a impedir por un tiempo limitado que los síntomas empeoren. 

La pérdida de la memoria es el síntoma clave de la enfermedad de Alzheimer. Uno de los signos precoces de la enfermedad suele ser la dificultad para recordar eventos o conversaciones recientes. A medida que la enfermedad avanza, las alteraciones de la memoria empeoran y se manifiestan otros síntomas.

Al principio, es posible que el paciente con Alzheimer esté consciente de la dificultad para recordar las cosas y organizar los pensamientos. Es más probable que un familiar o un amigo noten el empeoramiento de los síntomas.

 

Los cambios cerebrales que se relacionan con la enfermedad de Alzheimer provocan dificultades en aumento con lo siguiente:

  • Memoria

Todo el mundo tiene lapsos de memoria ocasionales. Es normal olvidarte dónde pusiste las llaves o el nombre de un conocido. Sin embargo, la pérdida de memoria asociada con la enfermedad de Alzheimer persiste y empeora, lo cual afecta la capacidad de funcionar en el trabajo o en el hogar.

Las personas con Alzheimer pueden hacer lo siguiente:

  1. Repetir expresiones y preguntas una y otra vez.
  2. Olvidarse de conversaciones, turnos o eventos, y no recordarlos más tarde.
  3. Perder habitualmente las posesiones, a menudo cuando las ponen en lugares ilógicos.
  4. Perderse en lugares conocidos.
  5. Eventualmente olvidar los nombres de los miembros de la familia y los objetos cotidianos.
  6. Tener problemas para encontrar las palabras adecuadas para identificar objetos, expresar pensamientos o participar en conversaciones

 

  • El pensamiento y el razonamiento

La enfermedad de Alzheimer dificulta la concentración y el pensamiento, en especial con conceptos abstractos como los números.

La realización de varias tareas es particularmente difícil, y es posible que se complique el manejo de las finanzas, el balance de las chequeras y el pago a tiempo de las cuentas. Estas dificultades pueden evolucionar y convertirse en una incapacidad para reconocer y lidiar con los números.

  • Hacer valoraciones y tomar decisiones

Disminuirá la capacidad para llegar a decisiones y opiniones razonables en situaciones cotidianas. Por ejemplo, la persona puede tomar malas decisiones o tener actitudes impropias en interacciones sociales, o usar ropa inadecuada para el clima. Puede ser más difícil responder de forma efectiva a las dificultades cotidianas, tales como cuando se quema la comida u ocurre algo inesperado al conducir.

  • Planificar y realizar actividades familiares

Con el avance de la enfermedad, las actividades que, en algún momento, fueron parte de la rutina y que requerían el seguimiento de pasos secuenciales, como planear y elaborar una comida o jugar un juego favorito, se transforman en una dificultad. Con el tiempo, las personas con la enfermedad de Alzheimer avanzada pueden olvidarse de cómo realizar tareas básicas, como vestirse y bañarse.

  • Cambios en la personalidad y en la conducta

Los cambios cerebrales que se producen en la enfermedad de Alzheimer pueden afectar el estado de ánimo y el comportamiento. Los problemas pueden incluir los siguientes:

  • Depresión
  • Apatía
  • Aislamiento social
  • Cambios de humor.
  • Desconfianza en los demás
  • Irritabilidad y agresividad
  • Cambios en los patrones de sueño
  • Desorientación
  • Pérdida de la inhibición
  • Delirios, como creer que te robaron

Los síntomas de la enfermedad de Alzheimer empeoran con el tiempo, aunque la velocidad a la que avanza la enfermedad varía. En promedio, una persona con Alzheimer vive de cuatro a ocho años después del diagnóstico, pero puede vivir hasta 20 años, dependiendo de otros factores.

Los cambios en el cerebro relacionados con el Alzheimer comienzan años antes de que aparezcan los signos de la enfermedad. Este período de tiempo, que puede durar años, se conoce como Alzheimer preclínico.

Las etapas que siguen brindan una idea general de cómo cambian las habilidades una vez que aparecen los síntomas y solo debe usarse como guía general. 

 

No existe una causa concreta a la que se le pueda atribuir la responsabilidad de la aparición de la Enfermedad de Alzheimer. Al contrario, su etiología es multifactorial, es decir, existen una serie de factores de riesgo, tanto genéticos como ambientales que, al interferir entre sí, dan lugar a una serie de acontecimientos que resultan en el inicio de la enfermedad. Los principales factores de riesgo implicados en la etiopatogenia del Alzheimer son:

  • Edad: Los primeros síntomas aparecen normalmente a partir de los 65 años.
  • Incidencia familiar: Alrededor de un 40% de los enfermos presentan un gen en la raíz familiar.
  • Síndrome de Down: Algunos estudios han demostrado una mayor prevalencia de Down en familiares con pacientes de alzheimer.
  • Traumatismo craneal: En la encefalopatía de los boxeadores (Traumatismo craneal repetido) se han descrito lesiones semejantes a la degeneración neurofibrilar del Alzheimer.
  • Sexo: Cuestión controvertida. Existe un mayor porcentaje de mujeres que presentan la enfermedad, sin embargo, se cree que puede ser debido a su mayor esperanza de vida.
  • Nutrición: Una dieta basada en productos de gran contenido calórico, con altos niveles de ácidos grasos saturados o de ácidos grasos omega 6, están relacionados con un mayor riesgo de sufrir Alzheimer. Hay dietas especializadas para la prevención y tratamiento del Alzheimer.
  • Escolarización y nivel educativo: La ejercitación cognitiva y el aprendizaje estimulan la comunicación neuronal (plasticidad neurológica), con lo que un bajo nivel educativo viene relacionado con un aumento del riesgo de desarrollar la enfermedad.
  • Otros: Tabaco, estilo de vida sedentaria, diabetes y obesidad.

Podemos distinguir tres fases principales del Alzheimer  leve, moderada y grave o muy grave según herramientas de estadiaje como MMSE (Minimental State Examination)

La fase inicial o leve del Alzheimer está caracterizada por fallos de memoria a corto plazo, desorientación y en ocasiones aparición de trastornos de la personalidad y depresión. La memoria a largo plazo se mantiene intacta. En la etapa temprana del Alzheimer, la persona puede desenvolverse de forma independiente. Las pacientes que se encuentran en esta fase es posible que pueda conducir, trabajar y participar de actividades sociales. 

Los amigos, familiares y otras personas comienzan a notar las dificultades. Durante una entrevista médica detallada, es posible que los médicos puedan detectar problemas de memoria o concentración. Las dificultades comunes incluyen:

  • Problemas para encontrar la palabra o el nombre correctos

  • Dificultad para recordar nombres cuando se presenta a personas nuevas

  • Dificultad para realizar tareas en entornos sociales o laborales.

  • Olvidarse de algo que acaba de leer

  • Perder o traspapelar un objeto valioso

  • Tener más problemas para planificar u organizar

 Una fase intermedia o moderada es la etapa de mayor duración puede durar muchos años, se caracteriza por la falta de memoria grave . En este punto se ve comprometida la autonomía del paciente y aparecen trastornos de conducta como agresividad o desconcierto. A medida que la enfermedad avanza, la persona con Alzheimer requerirá un mayor nivel de atención.

Durante la etapa moderada del Alzheimer, las personas pueden tener más dificultades para realizar tareas como pagar facturas, pero pueden recordar detalles significativos de su vida.

Es posible que note que la persona con Alzheimer confunde palabras, se frustra o enoja, o actúa de forma inesperada. El daño a las células nerviosas del cerebro puede dificultar la expresión de pensamientos y la realización de tareas cotidianas. En este punto del Alzheimer, podrán notar síntomas que pueden incluir:    

  • Olvidarse eventos o información de la historia personal
  • Sentirse malhumorado o retraído.
  • No poder recordar la dirección o el número de teléfono propios
  • Confusión sobre la ubicación y fecha actuales    
  • Necesitar ayuda para elegir la ropa adecuada para la temporada o la ocasión
  • Problema para controlar la necesidad de ir al baño 
  • Cambios en los patrones de sueño
  • Aumento del riesgo de desorientarse y perderse  
  • Cambios en la personalidad y el comportamiento     

 

   Una fase grave o muy grave en la que el paciente pierde por completo la memoria y la capacidad funcional e intelectual. Se produce una limitación absoluta de la movilidad del paciente que da lugar a la aparición de complicaciones que pueden llegar a producir la muerte del mismo. En esta etapa, las personas pueden:

  • Necesitar asistencia todo el tiempo con las actividades diarias y el cuidado personal

  • Perder la noción de experiencias recientes y los hechos que las rodean

  • Experimentar cambios en las capacidades físicas, incluida la capacidad de hablar, sentarse y, eventualmente, tragar

  • Tener más dificultad para comunicarse

  • Volverse vulnerables a infecciones, especialmente neumonía.

 

¿Cómo se diagnostica y evalúa la enfermedad de Alzheimer?

No existe un exámen único que pueda determinar si una persona tiene la enfermedad de Alzheimer. El diagnóstico se realiza determinando la presencia de ciertos síntomas y descartando otras causas de demencia. Esto implica una cuidadosa evaluación médica, incluyendo un historial médico completo, pruebas de estado mental,  examen físico y neurológico, examen de sangre y estudio de diagnósticos mediante imágenes del cerebro, incluyendo: 

  • Imágenes por tomografía digital cerebral: la exploración por tomografía computarizada combina un equipo de rayos X con ordenadores sofisticados para producir múltiples imágenes o fotos del interior del cuerpo. Los médicos utilizan una tomografía digital del cerebro para buscar y descartar otras causas de demencia, como un tumor cerebral o un accidente cerebrovascular.
  • Resonancia magnética cerebral: la toma de imágenes por resonancia magnética utiliza un potente campo magnético, pulsos de radiofrecuencia y un ordenador para producir imágenes detalladas de los órganos, tejidos blandos, huesos, y prácticamente todas las demás estructuras internas del cuerpo. La resonancia magnética puede detectar anomalías cerebrales asociadas con el deterioro cognitivo leve  y se puede utilizar para predecir pacientes con deterioro cognitivo leve que podrían eventualmente desarrollar la enfermedad de Alzheimer. En las primeras fases de la enfermedad de Alzheimer, una resonancia magnética del cerebro puede ser normal. En etapas posteriores, la resonancia magnética puede mostrar una disminución en el tamaño de diferentes áreas del cerebro (afectando principalmente los lóbulos parietal y temporal).
  • PET y PET/CT (Exploración por tomografía por emisión de positrones) del cerebro: es un examen de diagnóstico que utiliza pequeñas cantidades de material radiactivo (llamado radiosonda) para diagnosticar y determinar la gravedad de una variedad de enfermedades.

        Un examen combinado PET/CT fusiona las imágenes de una exploración por PET y una exploración por TC para proporcionar detalles sobre la anatomía (exploración por TC) y la función (exploración por PET) de órganos y tejidos. Una exploración por PET/CT ayuda a diferenciar la enfermedad de Alzheimer de otros tipos de demencia. Otra prueba de medicina nuclear denominada tomografía computarizada por emisión de un solo positrón (SPECT) también es utilizada para este fin.

        Usando la exploración por PET y una nueva radiosonda llamada C-11 PIB, los científicos, recientemente, han logrado tomar imágenes de la acumulación de placas de beta amiloide en el cerebro vivo. Actualmente se están desarrollando radiosondas similares a C-11 PIB para su uso en el entorno clínico.    

 

Instrumentos de evaluación (GDS) 

Escala de Deterioro Global (Reisberg, 1982). Es una escala de evaluación del grado de deterioro en virtud del estado cognitivo global.

La enfermedad de Alzheimer es una de las demencias que presenta una sintomatología, dentro de su heterogeneidad, más acorde a un proceso evolutivo.

Antes de plantear cualquier tarea de estimulación cognitiva, es preciso conocer con la máxima precisión posible, cuáles son las funciones cognitivas que se mantienen y el grado de conservación. Para ello, sin duda, es imprescindible una correcta evaluación neuropsicológica, la cual debería realizarse por un neuropsicólogo experto y acompañarse de la correspondiente orientación terapéutica que de ella se derive.

La escala presenta 7 fases de deterioro en el proceso evolutivo de la enfermedad de Alzheimer.

 

Estadios 1, 2 y 3 de GDS

 

Estadio 1 (normal)

  • A cualquier edad podemos sufrir fallos a nivel cognitivo, funcional, alteraciones de conducta. Pero las áreas ocupacional, social y familiar están intactas.

 

Estadio 2 (déficit cognitivo muy leve)

  • Deterioro cognitivo asociado a la edad. Más de la mitad de la población mayor de 65 años presenta quejas subjetivas de fallos de memoria o de dificultad funcional.

 

Estadio 3 (deterioro cognitivo leve)

  • Suelen aparecer fallos repetitivos, dificultad para realizar funciones ejecutivas, corroborados por familiares cercanos. Una proporción importante de estos pacientes no empeorará, pero otros sufrirán un declive y se manifestarán síntomas de demencia en aproximadmente 2 a 4 años.

 

Técnicas de estimulación cognitiva

 

La estimulación cognitiva: La estimulación cognitiva es todo el conjunto de técnicas que pretenden potenciar el conjunto de funciones cognitivas que toda persona tiene.

En la Alzheimer se potenciarán aquellas áreas que menos alteradas están tratando de ese modo de mantener su rendimiento el mayor tiempo posible.

Está demostrado que todos aquellos pacientes que se someten al entrenamiento en habilidades cognitivas mejoran su calidad de vida y su estado de ánimo, además de enlentecer en fases iniciales y moderadas el curso de deterioro de la enfermedad. 

  1. Terapia ocupacional: su objetivo es trabajar la funcionalidad del paciente para hacer a la persona lo más independiente posible, utilizando siempre las capacidades preservadas. Aplica la actividad como método de intervención, ya sea de ocio, para el trabajo o en actividades de la vida diaria. Generalmente aplicada en grupo.  
  2. Orientación a la realidad: es una técnica que se utiliza para mejorar la calidad de vida de los pacientes con estado de confusión, alteraciones de la orientación y memoria como en el de las demencias. 
  • Su principal objetivo es estimular al paciente para que logre mantener el mayor tiempo posible datos de si mismo, de su entorno y del momento actual.
  1. Arteterapia: utiliza la creación artístico-plástica como hilo conductor de recuerdos, emociones del enfermo con su mundo exterior, facilitando la expresión comunicación de aspectos internos del paciente cuando a través de las palabras resulta muchas veces complicado.

 

Datos de interés 

 

  • Se estima que un total de 1.5 millones de personas padecerán Alzheimer en España en 2050. Sociedad Española de Neurología (SEN). 

 

  •  En general, en 2050, podría haber más de 113 millones de afectados en todo el mundo.

 

  •  Actualmente esta demencia es padecida en el mundo por 36 millones de personas. En España son 800.000 personas, según los datos de CEAFA (Confederación Española de Enfermos de Alzheimer).

 

  • Entre el 40% y 60% de las personas que padecen esta enfermedad en nuestro país está aún sin diagnosticar.

 

 CONCLUSIONES

   Tras analizar los resultados y la información obtenida acerca de la Enfermedad del Alzheimer, podemos concluir que, aunque aún se desconoce la causa que desencadena esta enfermedad neurodegenerativa, sí se han hecho grandes avances en el diagnóstico precoz gracias a tecnologías avanzadas como PET o SPECT, que ayudan a diagnosticar la enfermedad en fases iniciales, frenando así el deterioro cognitivo de los pacientes.  Además en la actualidad, la inmunoterapia se ha impuesto en la investigación de nuevos tratamientos como una buena alternativa para el tratamiento del Alzheimer. 

 

      video   

 

Comprender la enfermedad de Alzheimer

 

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