TRIQUINOSIS

Introducción

La triquinosis (también denominada triquinelosis o triquiniasis) es una enfermedad parasitaria ocasionada por el consumo de carne infectada con larvas de un nematodo (gusano redondo intestinal) del género Trichinella.

En zonas geográficas templadas como la Península Ibérica está presente la especie Trichinella spiralis, pero se han descrito otras especies en diferentes áreas geográficas: Trichinella britovi, Trichinella pseudospiralis, Trichinella nelsoni, Trichinella nativa, etc. 

Los principales reservorios del parásito son animales domésticos y animales salvajes, especialmente los carnívoros y omnívoros , pudiendo encontrarse en animales como el cerdo, el jabalí, el oso, el zorro, el perro, el gato, la rata, el caballo, el lobo, la hiena, el chacal, la morsa, el cocodrilo, el leopardo, el león, las aves, etc.

Los principales riesgos son el consumo de carne de:

  • Jabalíes: viven en libertad, no habitan en un espacio controlado higiénicamente y se desconoce su alimentación y su estado de salud en el momento de ser cazados. 
  • Cerdos de explotaciones extensivas destinados a matanza domiciliaria: debido a su eventual alimentación con residuos/desperdicios de matadero o cocina. 

Esta enfermedad no se transmite directamente entre personas. Es poco frecuente en África, y casi no existe en algunos países de Oriente Medio, de Asia e islas del Pacífico, lo cual está directamente relacionado con las prácticas religiosas que prohíben la ingestión de carne de cerdo.

La mortalidad suele ser inferior al 1 %, aunque puede llegar hasta el 40 % si no se diagnostica y se trata rápidamente.

 

 

 

 

 

 

 

Ciclo biológico

La enfermedad se adquiere por la ingestión de carne que contenga larvas enquistadas (quistes) de Trichinella. Una vez ingerida la carne infectada, los jugos gástricos destruyen los quistes de Trichinella y quedan libres las larvas. Las larvas crecen rápidamente y en 2 o 3 días llegan al estadio de adultos ya diferenciados sexualmente. Se produce la fecundación en el intestino delgado del animal. Tras ello, los machos mueren y se expulsan al exterior por las heces. Las hembras atraviesan la pared intestinal y se localizan en el interior de su mucosa. Los huevos maduran en el abdomen de las hembras y al cabo de 5 o 6 días empiezan a eliminar una gran cantidad de larvas vivas, durante un mes aproximadamente. Muchas larvas son expulsadas al exterior, pero una cantidad importante atraviesa la mucosa intestinal y se reparte por todo el cuerpo por vía linfática o sanguínea. Las larvas se localizan fundamentalmente en los músculos estriados de mayor actividad y superior concentración de oxígeno (pilares del diafragma, corazón, lengua, maseteros, abdominales, intercostales, bíceps, cuádriceps, etc.). También pueden afectar a pulmones y cerebro. Las larvas toman forma de espiral en los músculos y se encapsulan, formando un quiste con una o varias larvas (pueden sobrevivir de 5 a 10 años). Con el tiempo, se iniciará un proceso de calcificación. El ciclo se completa cuando se consume esta carne que contiene los quistes. 

 

El periodo de incubación (desde que la larva entra en el organismo hasta que aparece la enfermedad) es de unos 10 días. La infección puede durar de 10 días a un mes.

 

Síntomas

  • Gastrointestinales: vómitos, dolor abdominal, diarrea y anorexia. 
  • Edema de párpados superiores, hemorragias subconjuntivales y retinianas, dolor, fiebre y fotofobia.
  • Dolores musculares (exacerbados con el ejercicio), sed, sudoración, calambres, escalofríos, debilidad y postración. 

Otros síntomas que dependen de la localización del parásito

  • En músculos faríngeos y lengua: dificultad de masticación y deglución y ronquera. 
  • En músculos diafragmáticos e intercostales: trastornos respiratorios. 
  • En musculatura cardiaca: insuficiencia miocárdica. 
  • En cerebro: alteraciones neurológicas, irritación, insomnio, convulsiones y vértigo. 

Fases de los síntomas

  • Intestinal (fijación de hembras, penetración y movimiento de larvas en la mucosa intestinal). 
  • Migración larval (distribución de larvas por la sangre e invasión de músculos estriados).
  • Estado (larvas enquistadas en los músculos). 

 

Diagnóstico

Diagnóstico clínico

Si se produce en forma de brotes epidémicos, el diagnóstico habitualmente es fácil. En casos esporádicos es difícil, sobre todo si los síntomas no son muy intensos. En el hombre, pueden ser orientativos sus antecedentes de consumo de carne de cerdo (u otros carnívoros u omnívoros salvajes) casi cruda o poco cocinada. 

Diagnóstico de laboratorio

Mientras el parásito permanezca en el intestino, no existen pruebas capaces de confirmar el diagnóstico. Los métodos parasitoscópicos que detectan el parásito empleando la biopsia del músculo son: 

  • Compresión (triquinoscopia) entre dos portaobjetos, para observar bajo microscopio quistes con larvas. 
  • Digestión artificial, para observar bajo microscopio larvas moviéndose activamente. 
  • Otros (xenodiagnóstico, histopatología..). 

 

Tratamiento

La mayoría de los casos se curan de forma espontánea y no es necesario tratarlos. Las formas más severas pueden ser más difíciles de tratar, especialmente si se ven afectados los pulmones, el corazón o el cerebro. El tratamiento con benzimidazoles puede actuar sobre las formas intestinales, pero no sobre las formas musculares. En la fase de estado, las medidas terapéuticas son esencialmente sintomáticas y están encaminadas a aliviar los dolores musculares y las manifestaciones de sensibilización toxialérgica:

  • Los analgésicos alivian el dolor muscular. 
  • Los corticoides están indicados para aliviar los síntomas sólo en casos graves de reacción inflamatoria por afección del sistema nervioso central o del corazón.

Prevención

El objetivo principal de todas las medidas preventivas es proteger al hombre de la infestación.

En las explotaciones ganaderas:

  • No alimentar a los cerdos con residuos de comidas. 
  • Buena higiene, control y eliminación de roedores. 
  • Eliminar convenientemente los cadáveres de cerdos u otros animales. 
  • Evitar que los cerdos tengan acceso a la basura y a las ratas. 
  • Notificar las sospechas de infestación a las autoridades veterinarias. 

En los mataderos:

  • Controles oficiales sistemáticos para descartar la presencia de triquinas en la carne. 
  •  Eliminación del cadáver si hay presencia de triquinas. 
  • Control sanitario de matanzas domiciliarias, cacerías y monterías. 

En los consumidores: 

  • Consumo de carne procedentes de establecimientos autorizados. 
  • Cocinar adecuadamente la carne procedente de la caza, los cerdos y otros animales (el parásito puede ser bloqueado mediante la cocción a temperaturas superiores a 77 ºC durante 30 minutos, la radiación y la congelación). 
  • La salazón, el ahumado y la desecación no bloquean al parásito. 
  • Entregar a la autoridad sanitaria los alimentos sospechosos, nunca arrojarlos a la basura.

 

Aspectos epidemiológicos en países del mundo

Durante los años 1994-2003 fueron atendidos en el Hospital de Enfermedades Infecciosas Francisco J. Muñiz de Buenos Aires, Argentina, 127 pacientes con diagnóstico de triquinosis. El 61% de los pacientes eran de sexo masculino, con edad promedio de 32 años, 20 de ellos menores de 18 años. El 85% de los pacientes y el alimento consumido provenían de la provincia de Buenos Aires. De estos el mayor número de casos (22%) correspondió a un brote ocurrido en la localidad de Monte Grande en 1999. El resto de los pacientes provenían de la ciudad de Buenos Aires y de otras provincias. En todos los casos el alimento implicado fue la carne porcina; el 84% de los casos como alimento procesado en forma de embutido y 16% como carne fresca. El 46% de los casos se produjo por el consumo de alimentos adquiridos en forma comercial, producidos por pequeños comerciantes dedicados a la comercialización de productos cárnicos sin un adecuado control sanitario. El 54% restante correspondió al consumo de alimentos distribuidos en forma no comercial (consumo de tipo familiar).

En Estados Unidos la triquinosis se ha mostrado en progresiva disminución desde 1947. En el período 1971-1996 se han registrado 236 casos, siendo la carne de cerdo la causa en el 60% de los casos, la de oso en el 31% y el resto, la de otros animales tales como lobos marinos. En España ha habido epidemias de triquinosis, también causadas por carne de cerdo y de oso. Por su parte, un grupo de especialistas internacionales ha estado preocupado de estudiar y difundir recomendaciones sobre métodos de control de la Trichinella en animales domésticos y silvestres destinados al consumo humano.

La infección del hombre y algunos animales por Trichinella spiralis ha sido registrada en Chile desde fines del siglo XIX. De acuerdo a la información disponible en los últimos cinco decenios han ocurrido importantes epidemias de triquinosis en Antofagasta, Santiago y Temuco, las que han afectado a cerca de un centenar de personas, incluido un caso mortal.

 

Aspectos epidemiológicos en España

Temporadas 1994/1995 a 2005/2006

Durante las 12 temporadas estudiadas se declararon 29 brotes de triquinosis, con un total de 872 expuestos; 394 casos; 109 hospitalizaciones y ninguna defunción. Durante este período de tiempo se notificaron también dos casos aislados, uno asociado a consumo de carne de jabalí en ámbito familiar y Trichinella spiralis como agente identificado (Toledo,1995) y un segundo caso donde no consta el tipo de alimento consumido ni la identificación de especie de Trichinella (Sevilla, 1996).

Distribución espacial y temporal:

Del total de los 29 brotes, 9 afectaron a más de una Comunidad Autónoma. Analizando la distribución geográfica por Comunidades Autónomas, destacan Castilla-La Mancha, Castilla y León y Extremadura con cinco brotes cada una. En todo el período estudiado no se detectó ningún brote en Canarias, Comunidad Valenciana, Galicia, Islas Baleares, Murcia, País Vasco, Ceuta y Melilla. Si se considera la distribución espacial por provincias, se encuentra en primer lugar Cáceres con cinco brotes, seguida de Toledo y Jaén con tres.

 

Respecto a la distribución estacional, la aparición de brotes en el período estudiado se concentra entre los meses de noviembre a mayo del año siguiente, no detectándose brotes en el resto de meses. El mes de enero es el que presenta una mayor frecuencia de brotes y casos, con un total de 11 brotes y 125 casos.

Alimento implicado, agente etiológico y territorio epidémico:

El alimento consumido fue jabalí en 23 brotes, cerdo en cinco y desconocido en uno. El agente etiológico identificado, en muestras cárnicas y/o muestras biológicas procedentes de los casos, fue Trichinella spiralis en 13 brotes, Trichinella britovi en ocho y no se identificó especie en ocho. La mayoría de los brotes tuvieron lugar en el ámbito familiar, mientras que se constató la venta comercial del producto en cuatro brotes, siendo desconocido en un brote. Los brotes en los que se realizó distribución comercial fueron Jaén, Granada, Toledo y León.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Noticia reciente en Galicia:

https://www.club-caza.com/actualidad/actualver.asp?nn=10298

 

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